Bao la Kimasai (dos filas)
Tipo de juego: Mancala tradicional de cuatro filas sin almacenes; 2 jugadores, 8 huecos por fila; juego pastoral masai de dos fases con siembra de relevo a varias vueltas en sentido horario, introducción de vacas de reserva y capturas de incursión ganadera.
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Resumen
Bao la Kimasai (variante de dos fases) es una mancala tradicional de cuatro filas que juegan los pastores masai del interior de Tanzania septentrional, particularmente en las llanuras que rodean el Kilimanjaro. Las reglas de esta tradición viva fueron documentadas en 2001 por David MacKay a partir de Moinget Ole Kuney, un sanitario masai adscrito a un dispensario cerca del Aeropuerto Internacional del Kilimanjaro. Profundamente impregnada de la cultura pastoril masai, la mecánica y la terminología del juego reflejan directamente la vida pastoril: los huecos del tablero se conciben como recintos fortificados para el ganado o enkang (plural: inkang'ite), mientras que las semillas representan ganado valioso (engiteng; plural: ingishu). El juego transcurre a lo largo de dos fases contrastadas: una fase inicial de pastoreo en la que las vacas de reserva se llevan gradualmente al pasto, seguida de una fase agresiva de incursión ganadera en la que los rebaños enemigos se arrebatan de los corrales rivales al otro lado de la frontera y se conducen a los propios corrales del jugador.
Tablero
- Rangos/filas: Cuatro (cada jugador comanda las dos filas de su lado del tablero)
- Huecos por fila: Ocho (32 huecos en total)
- Los huecos se denominan «recintos para el ganado» o enkang (plural: inkang'ite).
- Almacenes: Ninguno (las vacas capturadas se asimilan directamente a los recintos del propio jugador)
- Disposición inicial: Exactamente una vaca en cada hueco de ambas filas interiores; las filas exteriores comienzan completamente vacías (16 vacas sobre el tablero).
- Reserva: Cada jugador mantiene 24 vacas en reserva fuera del tablero (64 vacas en total en el juego).
- Las fichas de juego se llaman «vacas» (ingishu; singular: engiteng) para los masai.
Cómo se juega
El juego transcurre a lo largo de dos fases consecutivas:
Primera parte: pastoreo e introducción de la reserva
- Mientras los jugadores aún tengan vacas en su reserva, cada turno consiste en introducir ganado en el tablero.
- En el turno de un jugador, este coloca una vaca de su reserva en cualquiera de sus huecos no vacíos y luego siembra todo el contenido de ese hueco en sentido horario, una a una, en los huecos consecutivos de sus dos filas.
- Siembra con relevos: Si la última semilla de una vuelta cae en un hueco ocupado, todo su contenido se recoge y se reparte en otra vuelta.
- Cierre del turno: Un turno termina cuando la última semilla de una vuelta cae en un hueco vacío.
- Excepción del primer turno: El primer turno de la partida se juega sin introducir ninguna vaca de reserva. El jugador que abre simplemente levanta la piedra de cualquiera de sus huecos ocupados y la siembra en sentido horario.
- Sin captura: Ningún ganado puede ser capturado o robado durante la primera fase.
Segunda parte: incursión ganadera y juego abierto
- La segunda fase comienza inmediatamente después de que la última vaca de reserva ha sido traída al tablero.
- En su turno, un jugador recoge todas las vacas de cualquier hueco no vacío de su lado, incluso si hay una sola, y las siembra en sentido horario alrededor de sus dos filas.
- Robar vacas: Si la última semilla de una vuelta aterriza en un hueco ocupado de su fila interior, y el hueco directamente opuesto en la fila interior del adversario contiene vacas, el jugador «roba» las vacas del adversario al otro lado de la frontera.
- Conducir la manada: Las vacas capturadas se distribuyen inmediatamente en una vuelta de continuación, dejando la primera vaca directamente en el hueco interior del jugador que efectuó la captura. El ganado capturado cambia de dueño de forma permanente.
- La jugada termina cuando la última semilla cae en un hueco vacío.
Captura
- La captura está exclusivamente permitida en la segunda fase.
- Se produce una captura cada vez que la última piedra de una vuelta cae en un hueco ocupado de la fila interior frente a un hueco ocupado de la fila interior adversaria.
- Los huecos de la fila trasera son inmunes a la captura; solo el ganado de las filas interiores puede ser saqueado.
- Las vacas capturadas no se retiran del tablero; al contrario, vuelven a sembrarse de inmediato en el circuito de quien captura, aumentando el rebaño del jugador.
Fin de la partida y victoria
- La partida termina cuando un jugador se queda sin vacas en su fila interior.
- El adversario que logra vaciar los recintos interiores enemigos es proclamado vencedor.
Notas
- Simbolismo pastoril: el lenguaje y la mecánica celebran la visión del mundo centrada en el ganado de los masai, donde adquirir, pastorear y guardar ingishu dentro de inkang'ite protectoras constituye la esencia de la riqueza y el prestigio.
- Siembra en sentido horario: La siembra avanza en sentido horario alrededor de las filas de cada jugador, en contraste marcado con la norma antihoraria de la mayoría de las demás mancalas de África Oriental.
- Registro etnográfico: Documentado en 2001 por David MacKay a partir de Moinget Ole Kuney.